Entre la hidratación y la humectación |
| Escrito por Leticia Del Pino |
| Jueves, 30 de Julio de 2009 23:19 |
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Más de una cuarta parte del agua del cuerpo está en la piel. Para que el aspecto de la piel se saludable debe mantenerse hidratada. Estará más lisa, suave, flexible y preparada para defenderse de las agresiones medioambientales. Hace 40 años, los bebés ingresaban en los hospitales deshidratados. Ahora no sucede con tanta frecuencia, pero las personas que llegan así tienen la piel flácida, como la de un viejito. Es la señal más clara de deshidratación, junto con la sequedad de las mucosas. Conviene saber las diferencias entre hidratación y humectación. La primera se refiere al agua que aporta la sangre a la piel y la segunda, a la humedad que la piel toma del exterior. Antes, para humectar su usaba vaselina elaborada a partir de grasa animal, que mantenía la humedad de la piel, pero la ocluía. Luego llegaron las lociones y pomadas que usaban como base materiales muy grasos y también la taponaban. Ahora hay una infinidad de cremas y geles de textura muy liviana, capaces de aportar a la piel componentes que necesita. La hidratación cutánea depende tanto de factores nutricionales y climáticos como del estado de salud general. Una dieta hipocalórica, la exposición solar excesiva o las enfermedades vasculares pueden ventajar la piel rápidamente, deshidratada y hacer que se vea seca, arrugada y opaca. |

